Arrastra versos entre las pantallas

  • ¡hielos, soles de plata, aguas de nácar, cielos de brasa!
  • A construir los muros donde derribaremos los castillos, ven
  • A la otra orilla de este viaje
  • A la luz de los últimos fulgores del día que perdió sus esplendores
  • A la tierra entrego mi ternura
  • A la velocidad del corazón, en dirección a ti
  • A lo lejos caen los telones precarios del olvido exhaustos
  • A los pobres solo el amor les queda para vengarse de la vida
  • A medio camino del retorno, frente a los montes nublados
  • A orillas del sentido
  • A pesar de la muerte, el deterioro y el olvido
  • A teas del solsticio expuesta el alma
  • A través de la tiniebla, río abajo, cual temerario vidente en trance
  • A una nada de aire otorga sitio que habitar y nombre
  • A veces las ramas se quiebran antes de dar frutos
  • Al crepúsculo el infinito retorno
  • Abriéndose paso entre la lucidez, la hostilidad
  • Abro los ojos nazco al asombro
  • Acaricio los días que pasaron, las horas que brillan en la distancia
  • Acojo en mi conciencia a la orilla del tiempo
  • Actúa bien tu papel, en eso está el honor
  • Adherido al silencio
  • Agua, corre y fecunda este valle
  • Ahora eres el mar y estás cantando
  • Ahora, inventar arte y manera de juntar el azar y la certeza
  • Ahora que nos mide a cada pálpito el silencio de tanta injusta muerte
  • Alargadas luces que se contorsionan en el espejo negro de un río
  • Alegría, hermosa chispa de los dioses
  • Algo de eternidad en los fragmentos y detalles
  • Alondra de la siesta, ruiseñor del deseo de dormir
  • Alrededor de la decadencia de estas colosales ruinas, infinitas y desnudas
  • Alumbra la luna creciente del deseo
  • Ama la música la poesía el amor
  • Amable y silencioso como un rayo de luna
  • Amables piezas que apacigüen mis tristezas y borren los males del día
  • Amor es menester, amor lobuno
  • Anhelo, siempre el anhelo procreador del mundo
  • Anidar en la tierra nuestro espíritu
  • Antes que el tiempo muera en nuestros brazos
  • Añadir en secreto a estas horas perfectas
  • Apenas un destello invisible en el silencio
  • Apoyado en la piedra hundida en sueño
  • Aquel día en que el incendio azul de la memoria
  • Aquí con mi pregunta a cuestas
  • Aquí donde la fábula enmudece
  • Aquí está la vida en su geranio
  • Árboles hipnotizados con arañas que platean
  • Árboles tranquilos sedientos de lluvia, esperando la tormenta
  • Ardan ya casa y ciudad cielo corazón y memoria todo puede cambiar
  • Arranco a la memoria los jirones del miedo
  • Arrojado al mundo que choca pertinaz contra el muro
  • Arrojados a la orilla de un mundo
  • Así como el mar en calma mece a la estrella en su seno
  • Así el silencioso soplo de la mente y del sueño desencallan
  • Así que ruge con tus camaradas
  • Atardecer azul acero del mundo
  • Atesorar antiguos y ajenos pensamientos, recordar con incrédulo estupor
  • Aulló la noche entera con sus pumas
  • Aunque el reflejo del estanque se desvanezca muchas veces
  • Avancen impetuosas olas de la vida, remonten, destrocen los puentes
  • Bajo el fervor clemente de los dioses del mar
  • Bajo el viento implacable de los años
  • Bajo la carga terrible del destino, riendo a carcajadas
  • Bajo los negros acantilados, cangrejos pavoneándose en la sombra
  • Bajo la tormenta oscura de las palabras
  • Bajo un cielo incrustado de nubes
  • Beber los arroyos azules de la pureza
  • Bebiendo lo que queda de la tarde
  • Benditas las imágenes que acechan en los rincones de la visión y no se irán
  • Bienvenido viajero devorado que te asomas
  • Borda flores de fantasía: magnolias y girasoles flores de azafrán y de luna
  • Brevísimo es el vuelo que al pájaro del tiempo le está dado volar
  • Brilla el islote de coral del tiempo
  • Buscando donde mitigar el sueño, donde saciar la sed
  • Buscando un asidero contra el feroz olvido
  • Buscaremos esas puertas olvidadas
  • Busco con el furor del gladiador un apacible sitio solitario
  • Busco en estas montañas el silencio, la paz del corazón
  • Calados de felicidad hasta los huesos
  • Camina con lento latido el corazón del tiempo
  • Caminan, insaciables del inmenso misterio
  • Caminando sobre un puente de flores
  • Caminos dibujados finalmente en la niebla
  • Canta la desnudez azul del pájaro sin alas en el centro del aire
  • Canto con todas mis fuerzas y espero a la luna brillante
  • Cantaban coros de golondrinas, ronquidos, un pleamar
  • Cantando sobre los techos del mundo
  • Cara de los cielos preside sobre nuestro asombro
  • Cargado de serenidad de infancia
  • Ceniza del fuego frío del madreperla, majestuoso corazón lunar de dios
  • Cielo e infierno avecindado en tu corazón
  • Cierro los ojos y el mundo entero cae fulminado
  • Cierro mis ojos dulcemente
  • Junto al sol de la mañana; tu risa de muchacha, o de arroyo, o de pájaro
  • Coge desde hoy las rosas de la vida
  • Como a los niños, como a los perros
  • Como acontecen las torres o esos buques cargados de olvido
  • Como algo a punto de ser dicho
  • Como alma gobernada por una estrella
  • Como arañas hambrientas sobre nuestra inocencia
  • Como carreta vieja cruje la vida
  • Como el agua de la fuente de los ruiseñores
  • Como el águila merodeando la mañana dentro de nosotros
  • Como el imperio en los albores de la caída
  • Como el salmón que vuelve cuna arriba
  • Como golondrinas, una a una, desde la tenue arboleda del corazón
  • Como halcones nocturnos o ruiseñores
  • Como la almendra misma de la noche
  • Como la estatua del mañana
  • Como la luz, como la dulce luz del crepúsculo
  • Como la tierra, joven, ardiente
  • Como las flores que enterramos, reconozco este lugar y reconozco su olvido
  • Como monstruosas estrellas
  • Como palabras que cruzan los siglos
  • Como persiguiendo un arcoíris
  • Como ruedas dentadas de una máquina enloquecida
  • Como si fuese un árbol sumergido en el cielo
  • Como si fuese a chocar de frente contra una manada de trenes
  • Como sostener el pasado de una semilla
  • Como trompetas de la muerte abren su flor los lirios
  • Como un animal que se muerde la cola
  • Como un árbol mojado, brillante al sol, después de la lluvia
  • Como un bosque de palabras reunidas por el amor
  • Como un cohete como una granada como un vidrio estrellado
  • Como un ladrón que anduvo a tientas por tus venas
  • Como un relámpago el grito de una garza cruza las sombras
  • Como un rumor de sueños rueda el agua en el río
  • Como un tigre que enfunda su fiereza con felina elegancia
  • Como una abeja que se pasea entre las flores
  • Como una canción en la frontera
  • Como una flecha vuela el corcel de mis ensueños
  • Como una flor de amargura en el ojal del horizonte
  • Como una guitarra punteada bajo el ardiente y seco sol de la esperanza
  • Como una nocturna y colosal esperanza
  • Como una nueva explicación del mundo
  • Como una orgullosa danza del tiempo
  • Como una orquesta de sombríos sones
  • Como un barco que se hunde indiscriminadamente
  • Como una luna exhausta y amanecer cada día como sol recién nacido
  • Como una respiración contenida de la tierra
  • Como una sed que duerme a la orilla de un río
  • Con brincos y risas de primavera en flor
  • Con el mismo fluir de la corriente que mi sueño desaloja
  • Con el raído arte de mis ojos
  • Con el sol, con el presagio del verano
  • Con esa fiebre triste de la noche
  • Con esta lluvia el mundo natural penetra en los desiertos de concreto
  • Con este cauce roto de mi fuerza
  • Con infantil y afiebrado empeño
  • Con inmensa ternura amo el mar y el desierto
  • Con la brisa que hiela el corazón de todas las madres
  • Con la frescura del canto
  • Con la verdad terrible de cada cosa
  • Con los acordes dulces del misterio
  • Con mariposa devoción por el encanto
  • Con mística implacable y fe colérica
  • Con tu cuerpo de fiesta
  • Con un loco placer imaginado
  • Con silencio de árbol y pájaro negro
  • Con una botella vacía como naturaleza muerta
  • Conserva algún secreto, algún refugio sobre el ancho mundo
  • Construiremos una fortaleza hecha de insomnio y torbellinos
  • Contemplar la semilla del terror germinada
  • Contra la noche y el derrumbe de esta ciudad
  • Convertidas en radiante polvo las cortinas del Pretérito
  • Convertir la vida en una descansada porfía
  • Corazón de corazones, el cálice del fuego del amor
  • Crear es hacer un pacto con la nada
  • Cruje la casa confundida
  • Cuando corren locas las lluvias
  • Cuando el amanecer rompió al cantar
  • Cuando el amor te baña en su oleaje
  • Cuando el obturador abre la boca y engulle la luz antes que sea tiniebla
  • Cuando la melancolía quema el corazón
  • Con algo de magia y de prodigio, cual pompas de jabón
  • Cuando entendamos el comienzo, la gravedad
  • Cuando la Taciturna llegue y decapite los tulipanes
  • Cuando las pisadas de viento de la noche aplastan las hojas
  • Cuando los capullos encienden su aliento nupcial
  • Cuánta alegría en este furor del comprender
  • Cura este dolor que desea lo imposible a través de este vacío suspendido
  • Dándole caza al vuelo ciego de las palabras
  • Dar un nuevo paso, pronunciar una palabra nueva
  • Dar voz al agonizante viento de la virtud humana
  • De cabo a rabo, la realidad despunta y se condensa
  • De cada hora mía retoña una distancia
  • De padres a hijos de pueblo en pueblo y de siglo en siglo, hasta nosotros
  • De un paisaje de agua visto en sueños
  • De piedra despliego mis palabras
  • De repente navego en el latido de las olas de un mar abandonado
  • De sol, de lento fuego, de tiempo sumergido
  • Debajo de un cielo que yo amaría devorar
  • Debido a una borrasca de pensamiento amargo
  • Dejadme que os estreche la mano, días etéreos
  • Del íntimo silencio dicta el verbo
  • Del sueño donde el tiempo comienza a ser raíz
  • Demasiado aprisa vamos por entre sueños desatados
  • Dentro de todo duerme un dios curtido que da cuerda al temporal
  • Derramando su escondido misterio
  • Desde todos los ángulos del tiempo
  • Desborda el tiempo, como un pájaro que abre la puerta de su jaula
  • Desflora un más allá de pájaros en desbandada
  • Deslumbrado, atónito, me abrazó el anhelo
  • Desplazando el olvido devorando la sombra de los días
  • Despojarse del señorío imaginario del mundo
  • Desprovista de espacio está la mente en gracia
  • Después de muerto, hierbas, y después alguien pisa las hierbas
  • Después de recorrer la infancia más remota
  • Después de vagabundear un poco por la playa
  • Día de lluvia en la imaginación
  • Dijo la misma estrella nuestra suerte
  • Disipar todo lo que huela a solemne, sublevarse contra la honda tristeza
  • Dispersados como naipes de una baraja
  • Donde acaso el amor duerma en simiente
  • Donde arden esos restos de las viejas canciones
  • Donde aún respira el bosque herido, el desgarrado tapiz de la memoria
  • Donde duermen animales de otro mundo
  • Donde la luz se desliza con sencillez de pájaro
  • Donde tampoco alcanzan las palabras y el amor se cobija al acecho
  • Donde vagan almas soñadoras
  • Dormida tormenta violeta que el crepúsculo prisma de enigmáticos tonos
  • Dormido sobre los leones de mi corazón
  • Dormido sueño de la conciencia
  • Duerme una canción en cada cosa
  • Dulce amapola sostenida por la luz
  • Dulce oficio éste del bufón
  • Ecos de pasos, ajenos sueños en espejos sonámbulos
  • El agua corre hasta el caudal del sueño
  • El agua se enseña con la sed; la tierra, con los océanos cruzados
  • El amor como acto de fe y de abandono
  • El amor es el tacto de todo bien
  • El amor es una piedra que se asentó en el lecho del mar
  • El amor que baila fuera de tiempo
  • El amor se burla del fin del mundo
  • El arte es magia liberada de la mentira de ser verdad
  • El azar nos devuelve el esplendor dorado de otras tardes
  • El bosque llorando todas las lágrimas de otoño hoja a hoja
  • El camino amarillo del prado se encenderá con sol y primavera
  • El celeste relámpago de la equivocación
  • El cielo está sangrando pájaros
  • El cielo, los montes y los abismos del alma
  • El cielo derrama su verdad y permite a los pájaros en su bostezo
  • El delirio misterioso de las cosas, sus raíces secretas
  • El día sale de la noche como de una victoria
  • El esplendor sacudido a las ramas de la sabiduría
  • El feroz resplandor de un naufragio
  • El grito del gallo que sacude las ramas de la noche
  • El Deseo, incluso en sus rabietas más salvajes
  • El día y la noche intercambian sus promesas
  • El infinito en la palma de la mano y la eternidad en una hora
  • El invisible zarpazo de la adivinación
  • El jarrón da forma al vacío y la música al silencio
  • El lento gotear de las estrellas y su terco silencio impenetrable
  • El León despertó; temblad, traidores
  • El mármol palpitante, las estrofas
  • El misterioso libro del silencio nocturno
  • El mundo en un punto fijo, en un minuto exacto
  • El Mundo era un racimo de Palabras salpicadas en el espacio en blanco
  • El mundo es bello y el deseo Vasto
  • El mundo es más repentino de lo que imaginamos
  • El océano estalla en altas llamas de espuma
  • El olor a bosque después de la lluvia
  • El persistente sonido de la lluvia
  • El pájaro azul en forma de infancia viene deslizándose sobre la rima
  • El presente es perpetuo
  • El recuerdo es un niño que juega
  • El recuerdo respira en los retratos
  • El regalo del tiempo embellecido por la muerte
  • El ruido del mar golpeando las costas solitarias
  • El secreto de la hora derramada
  • El silencio y la sombra de las sosegadas avenidas
  • El sol acariciará esta tarde la vertiente oeste de tu casa
  • El sol asciende, obstinado. Bulle la vida
  • El sol palpita dentro de nosotros
  • El sueño de la razón produce monstruos
  • El sueño del árbol
  • El susurro de la lluvia, el alma en reposo
  • El tiempo, el viejo tiempo, que urde su venganza
  • El tiempo sigue siendo un puente oscuro, metálico, insalvable
  • El tiempo, congelado en polillas
  • El universo todo es un cristal trasparente
  • Embriagadora eternidad de las flores
  • En algún lugar de esa ciudad imaginada
  • En conversación agitada con el viento
  • En dorados yámbicos deletéreos
  • En el amor la vida tiene aún el agua pura de sus ojos niños
  • En el baile embriagado del mutismo
  • En el bosque del alma
  • En el camino de los perros, allí donde no quiere ir nadie
  • En el capricornio de la noche
  • En el despierto sueño de un otoño de sombras
  • En el encuentro de las aguas, en la corriente subterránea
  • En el espejo infeliz de un niño mordiendo su propia mano
  • En el instante exacto en que brota la flor estalla
  • En el país de los sortilegios
  • En el pequeño niño silbando a los perros callejeros
  • En el pozo de la memoria
  • En el silencio de cada sombra que vaga en el mundo
  • En este amor como en una catedral, como en un vientre oscuro de ballena
  • En la flor abierta de la noche
  • En la luz inmóvil del día lejano se ha quebrado el recuerdo
  • En la mañana cándida, en la tarde dorada
  • En la Naturaleza nada se detiene a descansar
  • En la nota más sombría vibra la cuerda del sol
  • En la ola que juega en la luz del sol
  • En la piedra quemada por los siglos
  • En la piel de la noche, en sus llamas obscuras
  • En la plenitud de la fábula y su desastre
  • En la región antártica sangrante
  • En la selva de la memoria surgiendo de repente
  • En la somnolienta inquietud de tener una ilusión
  • En las aguas profundas, en las ondas del sueño amurallado
  • En las sangrantes raíces sumergidas de vuestros corazones
  • En las transparentes alamedas que canta el ruiseñor
  • En lenguaje indómito
  • En lo hondo, en la oscura tierra, las raíces se encuentran, la sed las entrelaza
  • En lo más hondo de un dormido valle
  • En los jardines humanos
  • En los patios tranquilos de tu alma
  • En los surcos nocturnos del mundo
  • En mi silencio azul lleno de barcos
  • En pleno centro del verbo, avanzamos
  • En su sonrisa cuando duerme
  • En ti la majestad de lo insondable y lo eterno, mi espíritu saluda
  • En todos aparecerá el alumbramiento de la belleza
  • En torbellino, frágiles, amándonos
  • En un camino lleno de pisadas
  • En un mundo en que los feroces vientos de la historia
  • En un nuevo renacimiento de asombro
  • En un secreto o en un milagro próximo a mostrarse
  • En una piedra está la paciencia del mundo, madurada despacio
  • Encantadora como una estrella, cuando resplandece solitaria en el cielo
  • Encontrar resplandores en su laguna oscura
  • Entra la noche como un vértigo por la ciudad desprevenida
  • Entre árboles oscuros de hojas caducas
  • Entre las grietas del reino de este mundo
  • Entre las montañas y el secreto
  • Entre los desdichados humanos, juguetes del destino
  • Entre los estallidos de la orquesta
  • Entre nosotros hay quienes siguieron esperando el milagro
  • Entregándose a las caricias del sol
  • Entremos más adentro, en la espesura
  • Entretejer de amor las noches y los días
  • Entretejido en un lienzo del cual uno nunca puede percibir el diseño maestro
  • Envejecido en los toneles del corazón, con todas las dulzuras
  • Erguido sobre tantos días alegres, sigo la marcha
  • Es igual que reír dentro de una campana
  • Es preciso que escribamos desde el solar de la palabra misma
  • Es tu forma de ser, oh! naturaleza traviesa
  • Es una entretención del cosmos
  • Esa necesidad de amar como un grito hueco en el alma
  • Ese amor con que la vida abraza la muerte y viceversa
  • Ese esplendor que se va ese fulgor que se escapa por las fisuras del tiempo
  • Escucha al zorzal. Su canto sería suficiente para hacerte libre
  • Escuchando las palabras de la luna
  • Espejos vencidos de imágenes
  • Espero que todo ser consciente alcance la iluminación completa y perfecta
  • Esplendor de mediodía como el vuelo del águila
  • Espumeando de amor sobre las montañas
  • Cada mañana pido a mi silencio que el corazón gobierne al pensamiento
  • En los cementerios lavados por el llanto de la tarde
  • Estamos atados a las vidas de aquellos que amamos
  • Este amor infinito a la belleza
  • Este canto constelado del estallido de los cometas cantores
  • Éste es nuestro viaje: de las encrucijadas a la serenidad
  • Esto es una voluntad, una promesa
  • Este reino ha caído con sus ídolos de piedra y deseos oscuros
  • Estrellas rugido música silencio las olas rompen sobre nuestras cabezas
  • Evaporaban las rosas los perfumes de sus almas para que los recogieras
  • Expuesto al magnetismo de la vida y la muerte a cada instante
  • Favorece el tránsito de mi corazón
  • Flor de fuego hundida en encrucijadas de remota memoria
  • Flores silvestres en el despeñadero del anhelo
  • Florido y fecundo cielo de lunas y estrellas desperdigadas
  • Frente al camino que inaugura el día
  • Fresca vegetación sobre el espíritu
  • Fuérame dado remontar el río de los años
  • Fugaces brisas de la fresca tarde que dais mil besos a la flor naciente
  • Grana verde de la palabra que sangran los manzanos
  • Gota florecida en los recuerdos manantial de imágenes peregrinas
  • Guardo hospedada en mi memoria la imagen apacible del cuerpo del amor
  • Hacia la hora lenta de las raíces va la noche
  • Hacia las olas y la noche para siempre perdida
  • Han crecido cipreses sobre las líneas áridas del pensamiento
  • Hasta llegar al silencio sobre la cuerda floja y cantar
  • Hasta que el alma encuentre su deleite
  • Hasta que la noche cae a mis pies como pájaro ciego
  • Hay flores en el jardín de sombras
  • Haz un poema que no perturbe al silencio del que proviene
  • He fundado pueblos en tu ternura
  • Hecha luz como un milagro la flor de la primavera
  • Horadan el sur de la noche
  • Horas inútiles tejen tierra y cielo, tarde y mar
  • Hubo una ausencia iluminada por el sol
  • Iluminar con la letra la temible oscuridad
  • Imagina el fuego y el filo de un diamante opaco
  • Impresionado por la bendición de los espacios calmos
  • Improvisando sombra
  • Incandescente azul sobre las motas doradas de la luz en la hierba
  • Incólume y fulgente como un astro
  • Incluso mientras la luz muere en la silueta de una hoja
  • Infringirle poemas al crepúsculo
  • Ir andando hacia el olvido haciéndose una patria en la esperanza
  • Insomne como el río a tus pies, envolviendo el mar
  • Jardinería oscura en el frío vertiginoso
  • Jardinero que riega una flor subterránea
  • Junto a la hoguera de los años y tu sonrisa
  • Junto al fuego, escuchando, por la radio, una dulce canción
  • La alegría estará en ti ardiente como un fruto
  • La amplia evidencia del sol dentro de toda la vida
  • Resonar a través de una máscara
  • La bondad me sale al encuentro
  • La calma es el sedimento de todas las palabras
  • La clara quietud renaciendo de las sombras
  • La conquista de oscuros y difíciles obstáculos puestos por la vida
  • La corriente del río jamás se detiene, el agua fluye y nunca permanece
  • La delgada memoria de las manadas de la gran tribu
  • La desbordante alegría del alba y del ocaso
  • La diáspora de la semilla y la complicidad del viento
  • La elevación, la exuberancia, cuando el misterio es revelado
  • La exultación cabalga por una amapola del tamaño del sol en mi cráneo
  • La frontera de nuestros triunfos y fracasos
  • La gaviota solar cruza la tarde, hiende el aire errabundo, el cielo yerto
  • La implacable sentencia del destino
  • La inmensa, desoladora distancia de todo lo perdido
  • La ingenua victoria del recuerdo
  • La inocencia deshojada por el tiempo
  • La línea de misterio y fuego
  • La línea que diluye en un solo fulgor todos los mares y cielos de la tierra
  • La llave para abrirnos las puertas de la sombra
  • La lluvia cae, humedece los sueños
  • La lluvia cayendo en carcajada sobre los techos
  • La luna es la herida de la noche, y gotas de sangre en las estrellas
  • La luz solar reflejada en el espejo sonríe por un momento
  • La memoria, los aires felices, los gestos de ternura, la sal y la playa
  • La mitad del cielo en la lejana calle
  • La muerte es la madre de la belleza, mística
  • La música de un verso es un viaje por la memoria
  • La noche es fría como un glaciar de sombra
  • La noche prodigaba sus zafiros
  • La noche se astilló de estrellas mirándome alucinada
  • La noche soñada a la deriva
  • La palabra esperaba su momento
  • La palabra revistió con piel de lumbre
  • La paz de los árboles caerá en ti
  • La perfección que muere de rodillas
  • La poesía es un arma cargada de futuro
  • La poesía es una afinidad suprema con el habla del mundo
  • La poesía es una isla y hay que llegar como sea
  • La quemada hermosura de la vida
  • La rama cambia y cambia el pájaro, mas no la melodía
  • La realidad y el sueño se mezclan y se confunden
  • La rosa sin porqué florece porque florece
  • La serenidad de los cielos, el murmurar de las fuentes, la quietud del espíritu
  • La soledad, dormida en la espesura
  • La soledad humana es la infinita unidad del hombre
  • La sombra del Buda en la escalera derruida
  • La soledad humana es la infinita unidad del hombre
  • La sombra más oculta y el rincón más lejano del corazón despierto
  • La sonata lunar se adueña del bosque
  • La tierra y la flor del entendimiento humano
  • La verdad como una canción de cuna
  • La verdad recibida de la naturaleza
  • La vida es el costado por donde el mundo se ama
  • La vida es un dibujo que salmones nadan desde la cuna
  • La vida es una hoja de otoño apretada en el puño
  • La vida hierve y la la ciudad arde
  • La vida no es sino un juego amoroso entre las sombras y la luz
  • La vida se lanza ebria como fuego salvaje
  • La vida, entre dos cosas: pan y rosas
  • La vieja canción de exactos compases y cenizas
  • La vieja serpiente oculta se traga las estrellas
  • La voz de los espejos anochecidos
  • Ladrando a la muerte como un perro triste
  • Lanzando el corazón a la deriva
  • Largo y hondo, lo que se dice ancho, es el río que lleva a la amargura
  • Las arenas se mueven en tu corazón cálido
  • Las campanas redoblan sin motivo y también nosotros
  • Las calles son nuestros pinceles, las plazas nuestras paletas
  • Las ciudades son maraña y laberinto, hondos laúdes de blasfemia
  • Las estrellas de la noche me conducen a Ulises
  • Las golondrinas del alma
  • Las horas son pájaros de vidrio, que se rompen y se multiplican
  • Las huellas de la angustia de los siglos
  • Las luces del domingo se desbordan de sueños
  • Las nubes se sumergen hasta casi tocar el rostro del agua
  • Las plateadas manzanas de la luna, las doradas manzanas del sol
  • Lejos de agobios y reconvenciones, entre los raros mapas de la noche
  • Lejos de las refriegas de las turbas febriles
  • Leo un libro y me parece que asisto a la creación del mundo
  • Levantamos un faro en medio del mar
  • Libre de la injusticia del mundo y su dolor
  • Llega al umbral traspásalo y desciende la pendiente oscura de los años
  • Llegan y se van los días, sin plan y sin sorpresas
  • Lleno del fervor de la manzana y su corrosiva fragancia
  • Los afanosos sueños y sus torbellinos de esperanza y confusión
  • Los árboles conversan junto al río
  • Los árboles que, inmóviles se mueven en el círculo cósmico de la vida
  • Los arreboles del cielo están esta noche llenos de ternura
  • Los miles trasnochados que me sostienen
  • Los niños, dando saltos en la arena
  • Los recuerdos, los misterios, la liberación
  • Los signos son carne donde la belleza halla su espacio
  • Luz blanca llegando a través de los pétalos del lirio de agua
  • Luz de luna en el bosque de medianoche
  • Más frágiles que nunca las palabras
  • Materia germinada, vida multiplicada sobre la huella de otra vida
  • Me acomodo al sol, persigo sus favores
  • Me agrada el dulce canto de los pájaros de lejos
  • Mejor destino son los besos que la poesía
  • Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
  • Mi espíritu soñándose en la casa de tu primavera
  • Mi tristeza como luz de luna en los senderos
  • Mientras dura el instante de eternidad que es todo
  • Mientras el sol se oculta, no en el horizonte, en la memoria
  • Mientras florezca en el mismo sueño de flores
  • Mientras la tarde baña de dulzura infinita
  • Mientras las ruedas del mundo trituran selvas y niños avejentados
  • Mientras los días van, con lluvia o cielo azul
  • Mientras muere el sol en el mar de esta isla
  • Minutos eternos del paseo sin rumbo, la belleza del ocaso tiznado de fatiga
  • Miro morir intensos ocasos dolorosos
  • Mil pájaros que escuchas pero no puedes dilucidar del todo en la tiniebla
  • Mis pensamientos vagarán por el Gran Vacío
  • Nada más que una fuga permanente
  • Nada permanece en el camino de la vida y la muerte
  • Navega en dulce oleaje, ritmo sereno
  • Nazco, pues, para olvidar y, mientras recuerdo, vivo
  • Ni la ceguera ni la muerte desgastarán el objeto que no existe
  • Ninguna cosa sea donde falta la palabra
  • Niña de verde gracia entre las flores
  • Nítida imagen de la felicidad retratada en un cielo
  • No dejéis que la muerte señoree el olvido ni su luz aterida
  • No temo a los Arlequines del paraíso
  • Nos acercamos a ese nuevo misterio
  • Nos fundamos en el más rebelde acto de ternura
  • Nos hemos reunido a la interperie
  • Nostalgia itinerante de la vida
  • Nubes remotas, mares de leyenda
  • Nubes vanas en la noche, así pasan las palabras por la aurora irreversible
  • Nuestras almas en fuga misteriosa
  • Nuestras raíces beben el silencio
  • Nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar
  • Nunca cesa el respiro del mar
  • Nunca veré un poema tan hermoso como un árbol
  • O un árbol incrustado en el sueño
  • O una cantidad hechizada de niñez
  • Ocultas en la madriguera del destino
  • Ojos fijos, profundos, silenciosos firmes sobre los árboles y la belleza del cielo
  • Olfato y sonido e imagen y sentido se funden
  • Otra vez es tiempo de ir a la montaña
  • Otórgame la distracción, los cruces de caminos: el aleteo de una cigarra
  • Ovillando cada silencio, cada gesto y cada soplo
  • Pájaros precipitándose en el ápice de las palabras
  • Palabras vivas, fuego, fuente
  • Palacio de cristal de la inteligencia invadido
  • Para convertirse en un jardín de pájaros
  • Para descansar delante de la paz ganada
  • Para el feliz recuerdo de los perdidos días
  • Para inventar una manera de llenar las horas
  • Para mirar cómo arde el mar entre la tarde
  • Para observar el profundo y silencioso reposo del crepúsculo
  • Para pelear contra el feroz ogro del espanto
  • Para probarle a todos, urbi et orbi, cuánto amo
  • Para reunir todo el amor del mundo. Para dártelo
  • Para soltar la amarra definitiva
  • Para trazar el círculo, las pesadas sombras, la grandiosa luz
  • Para ver la sencilla bondad de lo cotidiano
  • Pasándonos una costura en la boca
  • Pequeños gemidos de la ciudad que cruje y cede
  • Perros de otro mundo ladran a la salida del sol
  • Pétalos en una rama negra húmeda
  • Pienso en ti, graciosa rosa de inocencia
  • Pienso en un día encantado y me desquito del girar de las horas
  • Por donde mires ahí va un sueño
  • Por el camino duro y salvaje
  • Por el hechizo y dulcedumbre de la materia prima del poema
  • Por el inmenso misterio del mundo
  • Por gracia de la sonrisa y la belleza
  • Por la breve luz de un relámpago
  • Por la noche cae una lluvia delicada como un haikú
  • Por la muerte de las flores
  • Por la playa inmensa y sola
  • Por la terrible orilla de los tiempos
  • Por las calles sin nadie, perros nada más
  • Por las inmediaciones del hastío
  • Por los libros pasó el río del mundo
  • Por los viejos tiempos tomaremos una copa de cordialidad
  • Por todos los que cavan su tumba en el sueño
  • Por un deleitoso mar, arcano yerra el espíritu humano
  • Por una fisura del corazón sale un pájaro negro y es la noche
  • Porque sí o porque no o porque así se dio la gana
  • Primavera, ven pronto y con tus brotes
  • Pulpo dorado, rosa de carne y seda
  • Qué insufribles, a veces, las virtudes de la buena memoria
  • Qué larga es hacia la nada la procesión de los hombres con gritos y relinchos
  • Que llega desde la ventana siempre abierta
  • Que llueva a cántaros la buena suerte
  • Que llueva, que la lluvia sabe cómo
  • Que me indican el Sur del Mundo
  • Qué modo sin esfuerzo el de la rosa
  • Qué profunda esta tarde derramada sobre los verdes campos
  • Que reine sobre la tierra la primavera inmortal
  • Que restallan como relámpagos
  • Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre
  • Que vuelvan en vértigo, jadeando, girando, lo amado y lo perdido
  • Quelcún, palabra del amor vibrante
  • Quién sabe si alguna pelota en los matorrales de la infancia
  • Quiero una paz arraigada, y deleite, las riquezas salvajes
  • Recorre las inundadas calles de la niebla
  • Recorriendo lo irreverente la música ancestral resuena
  • Reíd igual que en la primavera se agitan las ramas
  • Reinaba en la travesura de la risa
  • Reinventemos los dioses, todos los mitos de los tiempos
  • Relaciones sacramentales que duran por siempre
  • Remotas y latentes resonando como ecos de sueños idos y por vivir
  • Reunidos el vivir y el morir, sobre los nidos del recuerdo
  • Rosas deshojadas de mis letanías
  • Ruinas en la cima de las ruinas
  • Saldrán mariposas fosforescentes de mi boca
  • Salvajes por la desobediencia del mundo
  • Sangre seca es el sepia de los mapas
  • Sentí el resplador de la llama celeste que descansa en mí
  • Se encienden, prodigiosas, las galaxias doradas
  • Se filtran en la carne de las aguas
  • Se ha mezclado con la fragancia elegante del ciervo, del mito
  • Se volverá a leer el futuro en cenizas y sueños
  • Ser y no saber nada
  • Si fueras el mar yo sería la playa
  • Si fueras un jardín, serías un astro de flores
  • Si la polilla ha entrado en la fibra y ha devanado el porvenir
  • Si estamos aquí, estemos aquí ahora
  • Sin límites la noche, pura, despierta, sola, solícita al amor, ángel de todo gesto
  • Si queremos movernos entre lo tierno con una mano abierta
  • Siempre vuelvo a ti, razón de mi silencio
  • Siento tanto amor bajo el brillo de las estrellas
  • Siento un vago recuerdo que me besa
  • Silenciosas susurran las aguas
  • Símbolo de los fuegos de amor encendidos en la tiniebla de mi mente
  • Sin presente ni pasado ni futuro sino simplemente
  • Sobre aquel camino perdido y olvidado, que ni siquiera es refugio de lagartos
  • Sobre el canto de gallo de mi sueño
  • Sobre el empedrado inconcluso
  • Sobre la carne viva de la vida
  • Sobre la grieta de luz que ha atravesado la noche
  • Sobre la herencia del salvaje tiempo
  • Sobre la llama de los orígenes
  • Sobre las torres frías de la tarde; sobre las torres mudas de la tarde
  • Sobre tus hemisferios de fuego brujo
  • Sol de la mañana del canto
  • Sólo alumbra la luna errante, con su tristeza siempre igual
  • Solo el mundo con su gracia oscura. Y yo he intentado retratarlo
  • Sólo los recuerdos de nuestra vida incongruente
  • Sólo nuestros sueños como tormenta galopando
  • Solo sé que en mis amigos amo la fortaleza
  • Sombras, carbones liberados del oscuro silencio de la tierra
  • Soñando debajo de un árbol que recién despierta
  • Soñar al sol, el ojo indiferente del sol, terremotos de cristal
  • Soñar más, soñar todo el tiempo
  • Soñé que una estrella del cielo se desprendía en carrera de fuego
  • Soy esos monstruos que visitan mis sueños y revelan mi escondida esencia
  • Soñé un país florecido de ciruelos
  • Súbito, desde el corazón más profundo del peligro
  • Suena la soledad de dios
  • Sueños, sobre el amor y la muerte, el bien y el mal, el fin del mundo
  • Suficiente amor para romper tu corazón para siempre
  • Suspiros y palabras perdidas igual que en la vida
  • Tal vez algún día los pianos lloren todo su olvido
  • Tal vez nos queda contemplar el cielo
  • Tal vez buscar el sentido oculto de las cosas
  • Tal vez un relámpago de tristeza
  • Tan de sombras que persiguen la luz como un ahogado
  • Te doy mi alma desnuda
  • Te regalo un puente y un río
  • Tejido a medialumbre
  • Tender la mano al infinito de repente
  • Tendido suavemente en el olvido
  • Terribles de pureza. Crueles de hermosura
  • Tiempo para matar y crear, y tiempo para los trabajos y los días
  • Todas las contradicciones piden a gritos alivio
  • Todo en el amor se llena de sentido
  • Todo esto sobre las anchas avenidas de la madrugada
  • Todo ha de acabar, muerde muy fuerte cada hora que le robas a la muerte
  • Todo se mece sobre el párpado abierto de la noche 
  • Todo está bien en el mundo
  • Todo unido al paso violento de los días
  • Todos sin distingo hervimos en el mismo caldo
  • Todos somos hermosos girasoles dorados por dentro
  • Tomar y dar, eso es todo, devolver con hambre lo que se recibe
  • Toquen, liras invisibles, en nombre del amor, cuyo camino brilla en el cielo
  • Como un mar encallado en el desierto
  • Trágico y triste y caótico y hermoso
  • Trepados en los árboles, con febriles desvelos
  • Triunfará del olvido tu hermosura
  • Tú en todos los caminos y callejones del mundo
  • Tu mirada es un preludio de mar bajo la luna
  • Tu vida es un río, va caudalosamente
  • Tu voz fortalecía la esperanza
  • Un acorde, una música de hierro, quizá una fuerza de astros extiguidos
  • Un asombro de pétalos rojos
  • Un concurso de voces, un sostenido acento
  • Un despeñadero de imágenes de eternidad
  • Un día puro, alegre, libre quiero
  • Un domingo raído por la lluvia
  • Un eco de mi memoria como un murmullo oscuro del mar
  • Un extraño en una tierra lejana
  • Un galopar repentino del corazón ingobernable
  • Un grito que nunca solté frente a nadie
  • Un humilde refugio nacido del más oscuro anhelo
  • Un itinerario impreciso que descarrila la memoria
  • Un murmullo se desliza sobre el pasto
  • Un pájaro de tinta que muerde, gris, el fruto de su noche
  • Un poema debería tener siempre pájaros en él
  • Un rapto de fiebre en las lagunas del tiempo
  • Un río de colores entre las sombras
  • Un sueño que creías olvidado, una pasión dormida que regresa
  • Un susurro de luciérnagas en la alta noche
  • Un tiempo y el sueño de ese tiempo
  • Un trazo de memoria en el lenguaje
  • Un viento que se agita en la víspera
  • Un violín en ruinas, un barco fantasma
  • Una canción cuya melodía fluye a través de ríos y tiempo
  • Una ciudad perdida en la certeza de sus calles
  • Una confluencia sobre los tejidos del infinito
  • Una copa de rocío y tormenta
  • Una dulzura venenosa de tan honda
  • Una estación en ruinas visitada por trenes en la noche
  • Una fiebre violeta de envenenadas flores
  • Una gaviota inmóvil como punto final del firmamento
  • Una jocunda y cálida primavera
  • Una lenta y amarga experiencia: hermosa como un ave silvestre
  • Una luz sesgada golpea la caverna del sueño
  • Una madrugada de verano en que vagaba
  • Una muchacha rodeada de espigas
  • Una nube de vapor corona el volcán
  • Una pausa de calma frente al mar
  • Un silencio abrumador imperaba en la tierra y una pregunta cayó en mi alma
  • Un sueño que creías olvidado, una pasión dormida que regresa a esta hora
  • Una perfecta melodía sobre nuestro abismal y querido silencio
  • Una sombra trémula en cuyo pecho palpita el resplandor de la luna
  • Una sonrisa acorta el camino
  • Una voz llena de lámparas y eclipses y un párpado tejido por los vientos
  • Unirte al viento, al viento que recorre un año en en una noche
  • Vaciando los senderos, desarraigando el pensamiento casero
  • Venida de la muerte, en una ola sin ruido
  • Ventanas que se abren a peligrosos mares
  • Veo el lucero del alba a través del tragaluz de mi infancia
  • Versos de bardos y leones amantes y pájaros encontrándose
  • Vertiente del vértigo, el sueño
  • Voces suaves y gentiles se van urdiendo
  • Volcanes ocultos en la nieve
  • Voy saltando las piedras ciegas de la desdicha
  • Vuelan más allá del margen, como gansos salvajes
  • Y alejan la tormenta de arena del tiempo
  • Y el cielo se puebla de pájaros extraños, y se incendia el mar en artificios
  • Y ante la tribu llena del más salvaje asombro
  • Y arde la lengua del olvido
  • Y así el amor entró sonriendo en nuestra casa
  • Y cada flor me cuesta una herida
  • Y de todo —incluso del sol— nos olvidaremos
  • Y dejar una buena huella en el universo
  • Y el viento sureño me llena la boca
  • Y entonces hacer las paces con los años
  • Y hallar por fin la verdad maltrecha
  • Y las aguas estelan sus caminos ocultos
  • Y memorias y paisajes y tiempo y asteroides
  • Y miro las flores y sonrío
  • Y olvido en el suspiro de la arboleda
  • Y otra vez a la luz abres los ojos
  • Y que la noche se abra en el corazón del alto medio día
  • Y si el amor, bajando de lo alto
  • Y si todos supiéramos cantar en el desierto
  • Y tu cuerpo acariciado por los vientos
  • Y una profunda medianoche se cierne sombría sobre el mundo
  • Y una tetera silbando monocorde
  • ...

Pierre Menard es una herramienta para hermanar versos y crear poemas

Proponemos una bibliografía colaborativa de poesía universal

Sobre un escenario para ensayar la composición

Glorificar la lectura

Todo hombre debe ser capaz de todas las ideas y entiendo que en el porvenir lo será
Jorge Luis Borges. "Pierre Menard, autor del Quijote"

Con el algoritmo puedes crear collage a partir de 774 versos
Estás invitado a participar de esta antología compartiendo hallazgos de entre tus lecturas,
atendiendo a que rendimos homenaje al hermoso y ridículo objeto que es el libro impreso



Contacto

No dudes en escribirnos a contacto@pmpoesia.cl